Un Japón propio

Conversaciones con Male Higashi

Un Japón propio

Conversaciones con Male Higashi

1 encuentro mensual por Zoom.
Próximo encuentro: martes 28 de junio, 19 a 20.30 hs (ARG)
Si no podés participar en vivo te compartimos la grabación y el material

Precio Final: $ 2500

Contenido

“Japón, un amor atolondrado”, una conversación Noe Arata de Dobleufa

Noe viene del palo del diseño de indumentaria pero se volcó al papercut. Desde su época de estudiante en la FADU le interesaba “lo japonés”. Si tenía una entrega la vinculaba a una temática como el ikebana, el origami. “Me gustaba que cada disciplina japonesa tuviera sus reglas”. En 2017 viajó a Japón. Dice que le llevó dos años procesar el viaje. Sí, ¡dos años! Lo primero que intentó hacer con papel fueron unos sakura con un papel que había comprado especialmente allá. Luego surgieron las tapas de alcantarilla, en las que fue representando paisajes y flores. “Japón está atravesado por lo kawaii hasta en lo más inesperado”, dice.

Cuando veo el trabajo (y la vida) de Noe pienso cuántas cosas están atravesadas por los cerezos: su paleta de colores está inspirada en ellos; su hijo se llama Haru. Creo que el Japón que fue armando es una parte muy fuerte de su vida. Ella dice que siente un amor atolondrado por Japón. A mi me parece que eso habla de la intensidad y de lo genuino. Y que recortar en miniatura miles de esas formas tan japonesas (de los pétalos, los pinos, los tori) para armar sus composiciones, es una forma de estar un poquito más cerca.

Vamos a hablar de varios temas: de ese recorrido que la fue llevando a Japón (desde la infancia), de la inspiración japonesa a la hora de crear; de la diferencia entre el papercut y el kiri-e. Y de un tema apasionante que parte de otro aspecto que admira de Japón: lo que se percibe simple pero que en realidad es complejo.

Te esperamos el martes 28 de junio de 19 a 20.30hs en “Un Japón propio: conversaciones”.

Malena Higashi

Acerca de  Noe Arata:

Vive en Buenos Aires. Estudió diseño de indumentaria en la Universidad de Buenos Aires, pastelería y panadería y hace casi 10 años trabaja con papel.

Siempre le gustó hacer cosas con las manos y algo que le resulta muy atractivo del papel es su disponibilidad: un ticket de compra, una caja de algún perfume, donde sea que una mire encuentra montones de texturas, colores y gramajes.

En la universidad, el papel le sirvió para construir moldes y maquetas.

De adulta volvió al papel haciendo decoraciones para los eventos que organizaba en Les Croquants, la pastelería que fundó con su pareja Gabriel.

Se reencontró con un medio amable y lleno de posibilidades y ya no pudo soltarlo.

Fue así que nació Dobleufa, el pequeño emprendimiento en el que crea guirnaldas  y objetos varios de papel calado que vende en ferias. Además construye instalaciones para eventos corporativos y producciones fotográficas, dicta clases y, la parte que más le gusta, corta a mano pequeñas obras que convierte en escenas plegables o que enmarca.

Estos últimos años la encontraron mucho más dedicada al calado meticuloso, a mano y casi miniatura.

Actualmente desarrolla escenas que hacen referencia a su amor por Japón, los cuentos infantiles, la nostalgia y las composiciones botánicas. Muchas veces los recursos y temáticas con los que trabaja entrelazan todas las disciplinas que aprendió a lo largo de su vida: las guirnaldas de papel calado unidas con hilo de coser, las escenas de Japón, guardadas en una cajita como si fueran bombones, una especie de tesoro nostálgico de la infancia, las chicas que parecen (o están) salidas de cuentos clásicos, con sus vestiditos y adornos llenos de detalles.

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